“Gastritis crónica, colon irritable y migraña, déjeme adivinar: ¿estrés?”
La semana pasada tuvimos en la compañía, una capacitación sobre manejo de estrés por cuenta de la ERP, en la cual mis enfermedades eran indicadores de ese mal tan actual.
Este fin de semana volvió a atacar mi estomago, decidió vengarse de mí por mi mala educación en la comida, o tal vez por estrés como dicen muchos que me conocen, igual siempre tengo algún alimento que me la juega en contra. No es la primera vez que termino hospitalizado por esto.
No puedo exceder la grasa, ni las harinas, ni los lácteos, ni algunos vegetales, ni mucho menos el alcohol, la Coca Cola que era mi compañera universitaria ahora es mi enemiga, en pocas palabras soy un viejo chocho para la comida. Claro si me cuido y guardo dieta, me puedo dar de vez en cuando un gustico, con cuidado eso sí.

Mi endoscopia
Esta vez no estaba con mi familia que ya saben que se debe hacer en urgencias, esta vez estaba con mi novia, que no me había visto enfermo, ella fue la que me llevó a la clínica, la que me atendió mis dolores, entendí que haber salido de mi casa era más que ahorrarme dos horas al día en bus. ¿Que hubiera sido de mi si esta crisis hubiera sido solo donde ando viviendo? No sé, tal vez taxi y para la clínica de siempre, me da pánico enfermarme de nuevo y estar solo.
Ir a urgencias, en este tipo de crisis, es ya un proceso estándar, el doctor me ve, me entra de una, pues me revuelco como chino chiquito, le cuento mi caso, él revisa mi historia clínica, me regaña por no cuidarme, me aplica par inyecciones y me pone a esperar a que me pase. Efectivamente al cabo de un par de horas el dolor ha bajado mucho, ya puedo caminar derecho, finalmente dejo de quejarme. Una crisis de estas se soluciona del todo con una buena dosis de Omeprazol y la dieta extrema.
Volveré a cuidarme, volveré a la dieta, sobre el estrés, bueno, debe haber algo de eso, este año no ha estado fácil, el estrés es parte de estar vivo.
Mi enfermedad del estomago me asusta (por no decir que todas), pues en mi familia como en casi todas, tenemos el Cáncer en el árbol genealógico, me da miedo, pero también conozco amigos y familiares que han salido adelante de peores enfermedades.
El dolor de ardor en el estómago es muy agudo, la inflamación, uno no puede pensar en otra cosa, se acomoda en todas las formas y no puede quedarse quieto, el doctor me dijo – lo entiendo – yo solo quería que me inyectara.
Entonces tengo la respuesta a la clásica pregunta ¿A qué le tiene miedo?: A enfermarme y no poder depender de mi mismo, yo que soy tan orgulloso, cansón, cuadriculado y cobarde.
Ella dijo que no lo dijera más, pero igual muchas gracias Diana, por aguantarme en mi enfermedad. Ella tiene una frase que ha utilizado todo el año: “Como duele crecer”, la adoro.